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lunes, 29 de julio de 2013

Seguridad de la proteína Cry como alimento humano 


La evaluación de la exposición de humanos a la proteína Cry, en relación con los únicos productos de algodón utilizados para alimento: aceite de semilla de algodón y fibras de algodón procesadas, confirmó que no hay proteína detectable (a un límite de detección de 1.3 ppm de proteína total) en aceite (Cottonseed Oil, 1993), ni en fibras procesadas (Sims et al. 1996). Esta información permite concluir que el aceite de semilla de algodón Bt no causa preocupación significativa sobre alergenicidad, basándose solamente en la falta de exposición significativa.

martes, 23 de julio de 2013

Caracterización molecular del algodón Bt


La caracterización molecular del algodón Bt demostró que el gen funcional (secuencia codificante del gen cry) se integra de manera estable en el genoma del algodón y tiene una herencia de tipo mendeliano. De otra parte, el análisis de la semilla obtenida en diferentes localidades de España, por más de ocho años, evidenció niveles similares de la proteí- na Cry al tiempo que conserva su eficacia bajo diferentes condiciones ambientales. Por otro parte, la equivalencia agronómica (morfología, maduración, desarrollo, rendimiento, características de la fibra, componentes de la semilla incluido el aceite, y susceptibilidad a enfermedades y plagas) entre variedades de algodón Bt y convencionales fue demostrada en varios ensayos efectuados tanto en invernadero como en campo y en diferentes años. Estos resultados indican que no existe evidencia de inestabilidad genética o de ineficacia del algodón Bt.

martes, 4 de junio de 2013


Algodón Genéticamente Modificado (Bt)



En los últimos 60 años, el mejoramiento genético convencional de la especie, es decir, la introducción de características útiles en la planta (productividad, precocidad, resistencia a insectos y enfermedades, arquitectura de la planta y calidad de fibra, etc.) ha permitido obtener nuevas y mejores variedades. No obstante que en el mundo el promedio de rendimiento se incrementó a una tasa de 8 Kg/ha/año entre 1959 y 1990, la productividad del algodón registró un estancamiento a partir de 1992 con un promedio de 592 kg/ha de fibra, siendo que en Colombia el rendimiento fluctuó entre 500 y 710 kg/ha en los últimos 20 años (Mendoza, 2000). Las técnicas de mejoramiento convencional requieren gran cantidad de tiempo para seleccionar y establecer una característica particular y deseable en una variedad y en algunos casos es imposible incorporar estas características por métodos tradicionales.